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Terra
La Coctelera

Creciendo

Como todos, de mis primeros años de vida no me acuerdo mucho, solamente se vienen a mi mente imágenes que son sacadas de las fotografías que aún se conservan en los albumes familiares.

Mis primeros años de vida se desarrollaron entre las casas de mis abuelos maternos y paternos. Pero sin duda puedo decir que pasaba la mayor parte en la casa de mi abuela Magola, ahí permanecía ayudándola en el negocio, levantándome temprano para hacer las empanaditas y los deditos, mientras ella se encargaba de cortar el queso y preparar la masa, mi abuelo mientras tanto se encargaba de fritar los chicharrones. Ya cuando todo estaba listo me quedaba dibujando o abriendo la caja registradora cuando ella me decía que la abirera.

Y así prácticamente pasaban mis días allí. Bueno, cuando nos mudamos para el apartamento, era casi lo mismo pues igual desde temprano nos ibamos para allá, hasta cuando ya eran las 6:30pm.

Ah claro, mientras pasaba en el almacén, permanecía tomando, guarapo, para los que no lo conocen, el guarapo es una bebida hecha a base de la concha de la piña, panela, arroz y agua que se deja fermentar por unos días. A mi me encantaba, sobretodo cuando se congelaba, y salía con los cristales de hielo. Delicioso definitivamente. Para mí mucho mejor que el ague'panela.

Sí, definitivamente me encantaba pasar el día en la casa de mi abuelita Magola. Será por eso que es a la abuela que más quiero.

Nacimiento- Primer año de vida

Hola, me llamo Katherine Mercado De Castro, nacì hace 31 años, el 10 de Agosto de 1975 en la ciudad de Barranquilla, Capital del Departamento del Atlàntico, en un paìs llamado Colombia.

Mis padres se llaman Eberto Mercado Ortega y Ligia Luz De Castro Piòn, tengo una hermana menor, de 25 años; se llama Nathalia Margarita Mercado De Castro.

Me cuenta mi madre, que solamente porque Dios lo quizo asì estoy viva en este mundo, ya que nacì morada y con varias vueltas de cordòn umbilical enredado en mi cuello. Despuès de eso durè màs de un año enferma, con fiebre de 40 grados todos los dìas. Claro, ninguno de los expertos mèdicos sabìan decir que era lo que ocurrìa conmigo. No lograban descifrar cuàl era mi enfermedad. Hasta me dejaron sin amigdalas, tratando de adivinar en el motivo de mi persistente fiebre.

Finalmente serìa un uròlogo quien descubriera la causa de mi enfermedad. Si, todo tenìa que ver con que no se me habìa terminado de formar el conducto uretral, por consiguiente sufrìa de reflujo renal, ya que toda la orina se devolvìa no podìa salir, como debìa ser, causàndome por consiguiente una infecciòn renal.

La cura, un procedimiento bastante doloroso al que fui sometida desde esa edad, pero que sin èl, a lo mejor no estuviera acà escribièndoles estas letras. Se llama "dilataciones". Creo que un mèdico puede describir con mayor facilidad en que consistìa el procedimiento, pero indudablemente yo puedo decir que era como ver al diablo, pues la idea era formar el conducto, còmo, mediante la introducciòn en mi vagina de tubos de diversos calibres, cada vez màs largos y gruesos que cumplirìan la funciòn de dilatar la zona.

Sentimientos encontrados

Hay dìas como el de hoy en los que no se què esperar de todo lo que estoy viviendo, ni de lo que estoy pasando en todo este proceso largo y duro que ha sido el aceptar mi condiciòn de mujer lesbiana.

Estoy felìz de serlo, no creo poder volver atràs tampoco, no me siento capaz de poder volver a estar intimamente, sexualmente con un hombre.

Tengo tres meses de estar sola, y he estado màs que nada trabajando, diariamente un poco màs de 8 horas diarias, exceptuando los jueves que es mi dìa de descanso.

He salido tambièn con las mujeres del grupo lesbico al cual pertenezco, con la idea de conocer nuevas personas y acrecentar mi cìrculo social que por cierto era bastante limitado.

De ese grupo hay 1 linda mujer que llama mucho mi atenciòn; pero como siempre, no me considero experta en esta cuestiòn de los temas de conquistas, en realidad me considero algo torpe, y eso me lleva tal vez a perder oportunidades.

Soy muy old fashion, me gusta conquistar con palabras bonitas, con detalles, dàndole a la otra persona la oportunidad de conocer un poco màs mi forma de ser, antes de atreverme a tirarme depronto al vacìo, me gusta coquetear, por decirlo asì, galantear, hacer sentir a la mujer, importante.

Saben, creo que eso no me està funcionando. Termino perdiendo la partida porque otras màs lanzadas y atrevidas que yo, son màs directas y consiguen a la que quieren sin tantas tècnicas de seducciòn. Carajo, y no son artimañas mìas solamente, simplemente soy asì, asì me gusta ser.

Anoche perdì una batalla, pero espero aùn no tener perdida la guerra. Decidì retirarme, alejarme, no me gusta sentirme incòmoda.
Esa mujer para mì es preciosa, y cada vez que hablo con ella se lo digo, no encontrarìa otro adjetivo calificativo mejor que darle.

Voy a seguir ahì, esperando...

Necesito tener un poco màs de paciencia. Y sì, son sentimientos encontrados porque quisiera salir corriendo y admitir mi derrota pero al mismo tiempo siento, que sòlo es cuestiòn de tiempo y que tarde que temprano, esa preciosa mujer va a estar de mi lado compartiendo inmejorables momentos que le daràn a mi vida un nuevo sentir.

Muchas veces he intentado y he querido escribir sobre mi vida

Muchas veces he intentado y he querido escribir sobre mi vida. Mi idea inicial era escribir un libro, no desecho la posibilidad de llegar a hacerlo algun dìa pero por cuestiones de costos no he podido hacerlo. Asi que por lo pronto desarrollare mi idea en este blog.

Hay mucho que contar, tengo tanto que decir y que necesito expresar. Por lo pronto he decidido que este blog no serà escrito en un orden cronològico exacto ni estricto. Todo va a depender de mi estado de ànimo y de lo que este sintiendo al momento de escribir cada uno de los posts.

Supongo que muchas personas se van a sentir identificadas tal vez con lo que escribo, otras tal vez no. No importa, lo que me interesa es darme a conocer, que cada uno de ustedes conozca un poquito màs de mì. No serè alguien muy importante en esta sociedad aùn, pero eso no me quita el derecho a escribir sobre mi misma como si lo hacen muchos personajes famosos.

Los dejo en lo que espero sea buena compañìa. Se les quiere y respeta.

Su amiga,

Katherine Mercado De Castro